Embarazada al volante, precaución constante

07.11.11
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El embarazo es una situación que viven muchas mujeres conductoras. El embarazo como proceso natural no debe limitar las actividades habituales, como por ejemplo conducir, siempre y cuando se tomen las medidas de seguridad oportunas.


Cada embarazo es distinto y cada mujer lo siente de una forma distinta, y aunque no se contraindica conducir, por lo general se recomienda que a partir de la semana treinta, la futura mamá viaje como acompañante.

 

  • Evitar los desplazamientos largos al volante, como máximo 100 kilómetros seguidos y no realizar más de 3 horas al día.
  • Las náuseas, mareos y vómitos, frecuentes en las gestantes, se intensifican en los viajes largos.
  • Se sugiere que las gestantes, cuando son pasajeras, se sitúen en los asientos posteriores, mucho más amplios y cómodos.
  • Se aconseja viajar a una velocidad moderada, salvando en lo posible las -irregularidades del firme de la carretera, evitando frenazos bruscos y desplazamientos violentos
  • A poder ser en un coche de 5 puertas con una buena suspensión.

Después del parto, es bueno dejar pasar entre una y tres semanas para volver a conducir.

Normativa general
Aunque la legislación española, en sus artículos 116 y 119 del Código de circulación, establece la posibilidad de exención en el uso del cinturón de seguridad «en mujeres encintas cuando dispongan de un certificado médico en el que conste su situación o estado de embarazo y la fecha aproximada de su finalización», es recomendable que toda embarazada que circule en automóvil haga uso del cinto.

Pero, ¿cómo ponerse el cinturón?
Llevarlo de la forma correcta: entre los senos y lo más bajo posible sobre las caderas. No se debe dejar que la sección abdominal del cinturón se suba hacia el vientre de la mujer porque podría dañar al bebé.

Airbag
Otro punto importante relativo a la seguridad en el vehículo durante el embarazo es al airbag y sus presuntos efectos perjudiciales sobre el feto. Pese a lo que pueda decirse, se desaconseja desconectar el airbag -ya sea el del conductor o el del copiloto- en el caso de las mujeres en estado. Los datos de los que se dispone indican que el uso de estos dispositivos protege a la mujer y a su bebé en caso de accidente.


Efectos de los problemas de salud durante el embarazo en la conducción

  • La lumbalgia interfiere con la postura de la conducción, por lo que se recomienda utilizar la faja pélvica y realizar la tabla de ejercicios, que mejora mucho la sintomatología.
  • Uno de los más frecuentes es el sueño característico que sufren algunas mujeres gestantes. El embarazo puede producir cambios en el nivel de azúcar en la sangre, modificaciones de la tensión arterial, alteraciones en la visión y edemas en los miembros o varices.
  • El empleo de fármacos como sedantes también puede alterar el nivel de atención necesario para asegurar una circulación sin peligro.
  • La gestante con antecedente de abortos o con síntomas de una posible amenaza de aborto NO debe viajar en coche y menos aún conducir.
  • Si se produce una colisión, aunque aparentemente sea de poca importancia, es imprescindible informar al especialista lo antes posible. Así se descarta cualquier tipo de complicación en la madre y en el desarrollo normal del feto.